24 enero, 2006

No lo puedo negar...


Ventana sobre la memoria
Quien nombra, llama. Y alguien acude, sin cita previa, sin explicaciones, al
lugar donde su nombre, dicho o pensado, lo está llamando.
Cuando esto ocurre, uno tiene el derecho de creer que nadie se va del todo,
mientras no muera la palabra que llamando, llameando, lo trae. (Eduardo Galeano)

Se aproxima tu llegada, y tengo miedo, me siento tan vulnerable, no sé lo que va a pasar cuando te vea, no sé lo que voy a sentir, espero que sea bueno el reencuentro, que esté marcado por la coordialidad, por el cariño y no por la indiferencia...aunque no sé como voy a actúar cuando te tenga al frente, es tan difícil describir lo que siento ahora, despues de un tiempo, pero que parece nada ante los buenos momentos que viví junto a tí...estoy muy confundida, y el final del verano me ha confundido aún más...espero que al verte algo se aclare en mi corazón...y esta presión que siento acá en el pecho se libere un poco...

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